jueves, 15 de octubre de 2015

Perros del pueblo: Hachico, Rufo y Tarzán.

Ya os lo advertimos, en este blog Íbamos a hablar de lo que nos saliera del bigote. Hoy nada de gatos, hoy hablaremos de Hachico, de Rufo y de Tarzán.


Fotograma extraído del corto documental Tarzán que hemos enlazado abajo.




Estoy segura de que todos conocéis a Hachico, el perro de raza akita que vivió en Tokio (antes de que fuera la gran ciudad que es hoy) y que cada tarde esperaba a su dueño en lo que es actualmente la estación de Shibuya a que viniese de trabajar. Tal era la fidelidad de Hachico que siguió rondando la estación mucho tiempo después de que su dueño falleciese, los comerciantes de la zona se encargaron de alimentar y de cuidar. Los japoneses conmemoraron su fidelidad con una estatua en la misma estación.




Quizás, el "Hachico" más famoso de nuestro país sea el buenazo de Rufo, un cruce de mastín que vivió entre los 80 y los 90 en la ciudad de oviedo. Un perro callejero que al que la ciudad cogió tanto cariño, que el ayuntamiento mismo se encargaba de vacunarle y bañarle periódicamente para luego devolverle a la calle como un ciudadano más. Claro, eran otros tiempos… Los fans de Rufo hicieron una página web para contar su historia y recaudar dinero para una estatua y por fin la consiguieron.


Pero los que seáis de mi tierra seguro que habéis oído hablar de Tarzán, quizás incluso lo habéis conocido. ¿O quizás os suene más si digo "Trasán"? En Aspe no hubo un sólo entierro al que no acudiera este perro de la calle en los años 60. Todo el mundo quería a Tarzán, sobre todo los niños, que llegaron a hacer una colecta con sus pagas semanales para pagar sus vacunas.




Hace tiempo que Tarzán tiene su estatua en Aspe en el Auditorio Alfredo Kraus (por petición del propio Alfredo Kraus), pero lo que quizás no sabéis que es que Tarzán tiene también un corto documental que cuenta su historia y que si tenéis un hueco os recomiendo que no os perdáis.


La historia de Tarzán comienza como la de muchos otros perros: una camada no deseada que fue tirada al río y un grupo de niños que al pasar no pudieron mirar para otro lado…


4 comentarios:

  1. He oido hablar de Tarzán varias veces y la verdad es que no conocía su historia, además me lo imaginaba de otra forma pero veo que era un perro precioso. Me alegra que fuera querido en el pueblo y me parece genial la idea del corto, ojalá las generaciones actuales retomaran ese cariño y respeto por los animales que viven en nuestras calles.

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    1. Sería genial, ¿verdad? Que con la cantidad de animales abandonados que desgraciadamente pueblan nuestras ciudades, la sociedad tuviera un poco de ese amor que se ve en el vídeo de los niños de Aspe por Tarzán...

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  2. Es muy interesante el video de Tarzán. Todo el pueblo lo conocía

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  3. Era muy muy famoso, me alegro de que le hicieran una estatua para recordarlo y ahora también un documental :)

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