¡Sí señores! Dentro de algo más de
tres semanas, servidora se coge un avión y se planta en Tokio, para
disfrutar de uno de los destinos más bigotudos que se puede
imaginar. ¿Sabías que la onomatopeya japonesa para imitar el maullido de un gato es nyan nyan? Y nosotros aquí diciendo miau miau…
Aunque ya os hablaré a la vuelta de si
es verdaderamente gatuno este país, quiero compartir con vosotros
algunas de las las curiosidades bigotudas que me voy encontrando al
preparar el viaje.
Seguro que más de uno, al unir los
conceptos de gato + Japón, lo primero que le ha venido a la cabeza
ha sido un cat café o quizás la imagen de un maneki neko (ya
sabéis, esas figuritas de gatitos con la patita levantada).
¡Por supuesto que pensamos visitar un
cat café! Me han hablado de un par que se encuentran en la zona de
Shibuya pero, ¿sabéis cuántos cat café hay en la ciudad de Tokio?
Pues tendríamos que tomarnos unas 40 tazas de café si quisiéramos
visitarlos todos (eso es mucha cafeína...). Lo cierto es que el
concepto de café con gatos es originario de Taiwan pero los
japoneses, que son más frikis que nadie, lo llevaron a su máxima
expresión y por lo que he leído podemos encontrar cat cafés que
además están especializados: en gatos negros, en gatos gordos, en
alguna raza concreta, un cat café con una cabra o un cat café con
conejitos (¿eso no sería un rabbit café?).
Mientras en España tendremos que
conformarnos con nuestra querida Gatoteca, la que por cierto visité
hace unos meses y me encantó:
¡Por supuesto, dejé constancia de mi visita en Instagram!
Pero mucho antes de que el primer cat
café llegara a Tokio ya era famoso el maneki neko, gatito que seguro
que habéis visto en muchas tiendas de los chinos de vuestro barrio y
que está sentadito levantando una patita. Por lo visto dependiendo
de qué patita levante la figura atrae la fortuna o el dinero. Pienso
comprar un par de cientos de ellos en Japón y a colocarlos alrededor
de mi cámara de fotos…
Maneki neko, imagen de Internet
Pero... ¿de dónde viene esta pasión
de los japoneses por los gatos? Bueno los que me conocéis ya sabéis
que me encantan las historias, las leyendas y los cuentos, así que
he estado investigando. Ahí va:
En Tokio hay varios templos dedicados a
la figura del gato entre ellos uno llamado Goutokuji. La leyenda
explica que allí vivía un monje muy muy pobre que vivía en
compañía de su gato, lo compartía todo con su minino, hasta la
poca comida que conseguían. Un día andaba por la zona un señor muy
rico al que sorprendió la tormenta en mitad del campo. El pobre
señor incauto, un personaje que era más de ciudad que de campo, no
tuvo otra ocurrencia que refugiarse bajo un árbol. Cuando el felino,
que no estaba acostumbrado a ver más humanos que su querido monje,
se cruzó con él se asustó mucho e intentó espantarlo levantando y
moviendo la patita. El señor ricachón, que no entendió muy bien
qué quería decirle el minino, se dirigió hacia el gato creyendo
que lo estaba llamando. Un segundo después de levantarse, un rayo
fulminó el árbol en el que estaba sentado. El gato le había
salvado la vida. El señor rico siguió al gato hasta el lugar dónde
se refugiaba el monje y se quedó con ellos hasta que amainó la
tormenta. Desde entonces nunca les faltó de nada al monje y a su
gato ya que el señor rico, desde su casa en la ciudad, se encargó
de ello personalmente en muestra de su agradecimiento por haber
salvado la vida gracias el pequeño felino.
¡Cientos de gatitos en el Templo Goutokuji! Foto extraída de la web http://www.tofugu.com/
Si conocéis otra leyenda sobre el
origen del maneki neko o habéis visitado Japón y queréis
recomendarnos algún lugar que visitar, ¡espero vuestros
comentarios!
Por cierto, para los más frikis de la
animación japonesa, deciros que no pienso perderme el Museo Ghibli y
que saludaré a Totoro de vuestra parte. ¿Creeis que podré hacer el viaje a Japón en el Gatobus? Creo que tendré que conformarme con un simple y aburrido avión…
Fotograma de la película Mi vecino Totoro
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