domingo, 11 de enero de 2015

Ojalá nunca nos cansemos de luchar

El otro día andaba yo curioseando por el mundo twittero gatuno mientras pensaba sobre qué podría escribir en la primera entrada del nuevo blog, cuando acabé leyendo una conversación entre @ambihalogurru y @congatos (de La gatera de Rumbo). Seguro que, si sois twuiteros y gatunos, las conocéis a ambas, ellas difunden, comparten y luchan por el mundo gatuno desde su pequeño (no tan pequeño si contamos sus seguidores) cyber-rincón twittero.

Cómo seguro que nos ha pasado a todos, @ambihalogurru andaba algo desanimada y preguntaba a @congatos: “¿Sirve para algo difundir si los que nos siguen ya tienen adoptados?” @congatos, siempre positiva, le recordaba que “Muchos pequeños gestos construyen la base de grandes gestas”. ¡Claro que sirve! ¡Difundir salva vidas! A veces parece que son pequeñas gotas en un océano, pero para esos pequeños afortunados su vida habrá dado un giro de 180 grados. Así que después de leer esa pequeña conversación decidí que qué mejor que comenzar este blog que por el principio, el principio de mi historia gatuna:

Rondaba el otoño del 2011 cuando una amiga (la que precisamente va a escribir conmigo este blog) comenzaba a difundir a los gatetes de su recién creada protectora. Por aquel entonces yo no tenía ni idea de lo que era un gato, pero como ella era mi amiga allí estaba yo, cotilleando el Facebook de su nueva protectora. Unos grandes ojos de búho en el cuerpo de una pequeña carey (aunque entonces yo no sabía lo que era una carey ni que la mayoría eran hembras) me miraban directamente a través de la pantalla. Así como dubitativa pregunté "¿Y si lo adopto yo?" y, queridos gatólicos, no sabéis la de aventuras que hemos vivido juntas desde esa primera pregunta…

Ya se sabe que como mejor se predica es con el ejemplo y la llegada de la Kaede a la familia despertó en mi madre una empatía hacia los bigotudos que nos dejó sorprendidos a todos los que la conocíamos. Un día recibí una llamada suya para contarme que había parado el tráfico para recoger a una gatita callejera que tenía pinta de estar enferma. Si no la conocíais entonces no tenéis ni idea de la importancia de este gesto, lo que está claro es que a Ayla, que así comenzó a llamarse desde entonces la nueva miembro de la familia, cruzarse con mi madre le salvó la vida.




Pero la vida es una cadena interminable y el destino nos deparaba todavía más sorpresas. Si la llegada de Kaede nos abrió las puertas a todo un mundo de bigotes, con Ayla aprendimos una lección sobre lo duro que es la vida en la calle para los callejeros. Y en estas andábamos cuando un día, mientras mi padre iba y venía con la furgoneta durante el trabajo, se encontró con una gata atropellada al borde de la carretera, la intuición le hizo parar para comprobar si respiraba. ¡Y vaya si respiraba! Ciega por el golpe y totalmente en shock la llevamos de urgencias al hospital veterinario. Ahora Sakuragi Jinja (Templo de la flor del cerezo), Saku para los colegas, disfruta de un hogar calentito y de una familia maravillosa que la adora. Aún recuerdo a Koke, el veterinario, diciendo “¡Qué caso más guapo!” al ver lo rápido que fue mejorando de sus heridas.




Podría contar todavía más historias de gatos que han pasado por mi vida (y mi colega bloguera  Nica Misinez todavía aún más que yo) pero lo importante de esta historia, querida @hambialogurru, es que todo empezó por una foto colgada en Facebook en 2011 (que adjunto como prueba). Ojalá nunca nos cansemos de difundir, de compartir, de adoptar, de apadrinar, de rescatar, de hablar de nuestras bigotudas experiencias. Ojalá nunca nos cansemos de luchar.





14 comentarios:

  1. Encantados de conocer a vuestras primeras gatas: Kaede, Ayla, Saku... Habéis hecho un gran trabajo al sumar a esta familia al lado gatuno de la vida.

    ¡Ronroneos y nos leemos! Y ojalá nunca nos cansemos de luchar :)

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    1. Los afortunados somos nosotros de haber sumado los gatos a nuestra familia. ¡Seguiremos luchando para llevar a otras familias al lado gatuno!
      ¡Miau!

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  2. Ojalá mucha gente, sobre todo de los sin gato, lee este artículo. La transformación de tu madre es lejos de ser algo excepcional: Muchos simplemente nunca habían tenido la oportunidad de convivir con estos maravillosos seres... Difundamos gatos, pero también experiencias, historias como estas e información para animarles a probar la experiencia!
    Saludos felinos @mi_gata_miga

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    1. ¡Totalmente de acuerdo contigo! A veces sólo vemos los casos tristes, los que te hunden, tenemos que comenzar a mover con la misma fuerza todo lo que los gatos aportan a nuestra vida para que más gente se anime a compartir su vida con un felino :)
      ¡Saludos bigotudos!

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  3. El artículo llega en un momento en el que andaba yo en esas mismas dudas y me ha ayudado a resolverlas. Aunque de un millón de difusiones sólo respondiera una persona la recompensa lo vale. Pero es que ademas con cada persona se inicia una cadena imparable. Encantada de que Ayla y yo formemos parte de la tuya y de que ellos formen parte de mi vida. No nos cansemos nunca de luchar.

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    1. Hasta al más estoico se le cae el mundo encima alguna vez. Ojalá que las malas noticias nos ayuden luchar con más fuerza porque rendirse, apartar la mirada y quedarse callado no salvó nunca a nadie.

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  4. Y el caso es que, si tu amiga te presentó a los gatos, éstos fueron quienes os fueron enseñando cosas nuevas, sobre vosotros mismos, a ti y a tu familia. Ellos son maestros para quienes quieren escucharles.
    Me alegro por vuestros rescatados, por vosotros, y por las familias a las que habéis llevado nuevos maestros.

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    1. Es verdad, ellos llegan en el momento justo para enseñarnos cosas y somos nosotros los que tenemos que abrir bien las orejas para enterarnos.
      Muchas veces somos los humanos los rescatados y no al revés :)

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  5. La que hemos liado por cotillear un facebook hace tres años..
    :D :D
    Así me gusta, novachera como buena aspense. E inmejorable compañera para este blog.

    ¡Miau!

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    1. Buah! Nosotras si que no nos vamos a cansar de luchar y de montar el follón ¡Con todo lo que nos queda que contar todavía!
      Todo un honor ser tu compañera :)
      Miau y remiau!!

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  6. cuando montéis el follón avisarme yo también quiero montar el follón.
    yo también tengo un gata que se llama Clio que la estoy entrenando para que sea una ninja como yo, me encanta vuestro blog felicidades

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  7. ¡Avísanos cuando la Clio domine un par de técnicas ninja que hacemos una entrada de blog hablando solamente de ella!
    Si te tenemos a ti como seguidor de nuestro blog ya hemos conseguido mucho :)
    ¡Miau!
    (O como diría la Clio: ihihihihih! )

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  8. Reconozco que también me he preguntado si sirve de algo tanta difusión. Hay veces que no se hace más que difundir y nada, ves siempre las mismas entradas con los mismos animales incluso meses después, luego también ves que en la asociación/protectora de tu pueblo también llevan un tiempo sin haber encontrado ni a un adoptante... A veces es un poco descorazonador ver todo esto, pero no hay que rendirse. Si nos rendimos adiós a la oportunidad de muchos bichines a tener una vida digna (y en muchos casos mejor que la nuestra xD )

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    1. ¡Exactamente! No hay que rendirse, porque no sabemos si quizás esa vez que compartamos será la decisiva que le cambie la vida a uno de ellos, de hecho esta entrada pretendía ser un poco de ánimo a todos los que difundimos, que a veces nos desmoralizamos entre tanta mala noticia. Dos de los animales que has difundido en tu blog han tenido la suerte de ser adoptados, ¡esperemos que Calle corra también la misma suerte que ellos!
      Muchas gracias por pasarte por aquí, no me acabo de aclarar con esto del blog y a veces tardo en ver los comentarios antiguos.
      ¡Muchos miausss!

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